jueves, 8 de enero de 2015

LLEGA EL VERANO Y QUE HACEMOS CON LOS GOLPES DE CALOR


Si en un día de mucho calor notás que tu mascota está muy agitada, con las mucosas enrojecidas, se debés actuar de inmediato. 

Ante esta situación hay que llevar a la mascota a un sitio fresco, en lo posible donde haya aparatos de refrigeración. 

Humedecer a la mascota con un rociador de ropa o de plantas para refrescarla, no mojarla completamente porque si lo hacés la mascota puede sentir escalofríos, que retrasan la eliminación de la alta temperatura interna. 

Es conveniente que una vez cumplidos con estos primeros auxilios se recurra a un médico veterinario para la evaluación del animal y su seguimiento. 

Que debemos Hacer 


*Para bajar la temperatura corporal del animal deberemos llevarlo a un sitio fresco y aplicar frío en las zonas más importantes, como son la cabeza, el cuello, las ingles y las axilas. De este modo, refrescaremos la sangre que va hacia el cerebro, evitando un posible daño cerebral, y bajaremos la velocidad de la respiración. 

*Deberemos poner al animal bajo un chorro de agua (no muy fría) y humedecerle la boca sin obligarle a beber, puesto que puede que sea incapaz de tragar o que mucha agua lo ahogue. Cuando veamos que la respiración se ha normalizado, podremos sacarlo de debajo del agua pero manteniendo siempre el control de su temperatura. 

*Si queremos que el frío le cale rápido, podemos ayudarnos con ventilador o le podemos pasar cubitos de hielo por la nariz, las axilas y por los lados del cuello. A pesar de todos estos esfuerzos, es fundamental que cuando nos sea posible, llevemos al perro o gato al veterinario. Éste deberá hacerle un reconocimiento y administrarle la medicación adecuada para acabar de recuperarse. 

COSAS QUE NO DEBEMOS HACER NUNCA ANTE UN GOLPE DE CALOR


**Cubrir o envolver a nuestra mascota con toallas o trapos húmedos, de esta manera el calor sube en vez de bajar.** 

**Utilizar agua completamente helada, ya que le podemos dañar el cerebro.** 

*Además no debemos juzgar la temperatura normal del gato o perro en base a la nuestra porque los gatos tienen una temperatura corporal que es superior a la del cuerpo humano.